Él mismo lo dice: "Le Coq Sportif, es la familia". Joakim Noah creció bajo en amparo de la marca del triángulo. Al igual que su abuelo, futbolista profesional, y su padre, icono del tenis, el hijo es un trabajador empedernido. Antes de convertirse en uno de los ases de los Chicago Bulls, Joakim Noah gastó sus balones y sus zapatillas en los play-grounds de Nueva York y, posteriormente, en el parqué de la Universidad de Florida, con la que consigue dos títulos consecutivos de la NCAA. Su voluntad extraordinaria recuerda a la de su padre. Y, como él, Joakim también moviliza su energía fuera de los campos de juego.
Fundación Noah’s Arc
Consciente de haber disfrutado de un ambiente privilegiado, Joakim Noah, se propuso una meta: ayudar a los niños menos favorecidos. Por lo tanto, con la ayuda de su madre, Cécilia Rhodes, y el apoyo de Le Coq Sportif, el jugador creó una fundación, la Noah’s Arc, para promover la práctica deportiva en los barrios populares. Todos los años, su fundación organiza un torneo de baloncesto en el Queen’s de Nueva York. Además de las actividades deportivas, los niños también se inician en actividades artísticas.










